En las pocas horas que nos quedan,
te digo adiós...
enclaustrado en recuerdos inolvidables
Tengo que decir adiós a momentos
Esplendidos
Como también angustias dolorosas 
que ya han sucumbido
Fueron tiempos de lucha, pero sin ella nada
se nos ofrece
con un sabor a triunfo insustituible
Y aquí estoy aun
Esperando nuevos retos
Pues lo fácil es tedioso, sin atractivo y no permite
Sentirse orgulloso de si mismo,
Airoso vencido o vencedor distinguido

Hidalgo

Efimero y eterno tiempo

Efimero y eterno tiempo; me has admitido al buen amor
Fueron luchas por  tocar el bien ansiado
en un encuentro.
Todo o nada permanece
Es así desde la cuna que nos mece
hasta el último átomo que el fuego incinera.
Es cierta vez primera, e incierto 
lo que mas adelante nos espera.
Así eres vida de fascinante,
vivirla es la mayor experiencia emocionante.
Me voy lejos, o estaré tan cerca de tu lindero
para el bien que puedas necesitar.
Fuego en cenizas han de avivarse
al roce de labios íntimos
O aquellas que se esparzan en el aire
del nunca más, despidiéndome 
con beso último y postrero.
El sol vea la niebla disgregada, sin estar yo en estos aires,
Después de todo existimos en aguas finitas
se navega o naufraga.
Aprendí y viví tanto que es insuficiente, 
hoy  en el jardín de aromas
sé de tus flores,
me enternecen las tardes.
Hoy la música ensueña y danza
en algarabía se renueva la fe,
Aventura por emprender, a la dicha espanta, 
¡¡sí, tristeza eres un aborto de la  soledad!! 
alegría es renacer en alborozo de esperanza.
Diosa bendita a  vivir nos llama,
En campanadas de bautismal alma o anuncio,
al sepultarse  historia de tu tiempo
en el año que se va.
Aun llevándose parte nuestra y muchos
seres amados
Dejándonos el pensar que todo puede ser u ocurrir
Muy a la mano del amor que han de traer
como el día de cada mes
Que siempre espera nos hagamos felices unos a otros. 

Hidalgo