Es azul radiante en su paso indeleble
Es la candidez de sonrosada quietud
Es la onda de inocente y fuerte virtud.

Hoy retorno con perdido esplendor
Y desconocido en conocido sol
No encuentro mi pueblo hecho de amor.

Ay extravios de inocente brillo
Desde el último sembrío
Te dañan, no son parte de lo tuyo
No serán parte de lo mío.

Alas tendidas desde sus raíces
No despegan el vuelo sin límites
De ilusiones que nos impartistes.

Zeibolandia y su rio, acongoja
Pájaros heridos de torcidos picos
Ocultanse en sombras de delirios.

Vuelvo al rocío de tu calor, agua verde
Reanímenlo, aun es frondoso verdor,
Aun de su aire, tómenlo, digan  aquí estoy.

Aun respiras erguida, descuidada no vencida
Tal es, la noche de paseos en armonía
Nada violará las estrellas inalcanzables,
Nada podrá quitarte esencia inagotable.

Vuelve a ser tú, lucero de esperanza
Cielo aún en paz, fronda tupida de mis añoranzas
Las vea o no, ellas serán cumplidas, pueblo de amor.

Versobert